de San Antonio
   Paseo Cuéllar 10-18. 50006 ZARAGOZA dirmensajero@teleline.es

MAYO, 2016

SAN ANTONIO, DEFENSOR DE LA EUCARISTIA

 

El amor que san Antonio tenía por la Eucaristía, lo expresaba en sus predicaciones al pueblo cristiano. Decía en uno de sus sermones: En la eucaristía recibimos el pan que nos alimenta y conforta en nuestros trabajos; “es la cena o el banquete en que se nos da la carne de Cristo. En la casa de la Iglesia nos alimenta el Señor con el pan de su cuerpo”· (S 481)

Fue también san Antonio un gran defensor de la presencia real de Cristo Sacramentado.

En tiempos de nuestro Santo, en aquel lejano siglo XIII,  existían grupos de herejes que negaban la presencia real de Cristo en la eucaristía. San Antonio intentó con sólidos argumentos convencerles, pero ante las resistencias que tenían para aceptarlo, recurrió a ese milagro tan conocido de todos: La mula y la Custodia.

Los herejes hicieron el siguiente pacto con el Santo. Ellos se encargaron de presentar en la plaza pública una mula que llevaba dos días sin comer y san Antonio se presentaría con la Custodia del Santísimo Sacramento. Colocaron cerca del animal un cesto con pienso, pero con asombro de todos, la mula eligió postrarse a los pies de la Custodia, olvidándose del alimento de los herejes. De esta forma muchos creyeron en la presencia real de Jesús Sacramentado.

En tiempos de increencia religiosa como actualmente vivimos, seamos valientes defensores de la presencia real de Jesús eucarístico, a ejemplo de san Antonio.

                         

 

 

 

--------------------------

ABRIL, 2016                  


 SAN ANTONIO Y LA MISERICORDIA

 

 En este año  del Jubileo de la Misericordia me viene a la memoria aquellas palabras de san Antonio en uno de sus sermones predicando a los fieles de la Misericordia del Padre. Dice textualmente:

“¡La misericordia del Señor es infinita! Su misericordia está en todas partes. Señor, si me retiras tu misericordia, caigo en la miseria eterna.

Tu misericordia es la columna del cielo y de la tierra; si la quitas, todo se derrumba. ¡Cuántas veces hemos pecado mortalmente con el alma o con el cuerpo, y no hemos sido ahogados por el demonio! Por la misericordia de Dios seguimos viviendo. Él espera nuestra conversión…Demos gracias al Padre misericordioso…Él no se olvida de tener misericordia…” (Sermón 1309-11)

 

Esto es lo que predicaba san Antonio en el siglo Xlll, pero más importante es ver que toda su vida estuvo repleta de obras de misericordia, perdonando a los pecadores y atendiendo a los pobres, enfermos y afligidos que encontraba en su camino. En nuestro tiempo, es el Papa Francisco quien nos invita a la misericordia con frases como estas:

 "El estilo de Dios no es impaciente como nosotros, que frecuentemente queremos todo y enseguida, también con las personas. Dios es paciente con nosotros porque nos ama, y quien ama comprende, espera, da confianza, no abandona, no corta los puentes, sabe perdonar.  Él nunca se cansa de perdonar, pero nosotros a veces nos cansamos de pedir perdón… ¡No nos cansemos nunca! Él es un Padre amoroso que perdona siempre, que tiene un corazón de misericordia para todos nosotros. Y también nosotros aprendamos a ser misericordiosos con todos.”

 

                                                          Félix L. Serrano

MARZO, 2016 

Los gozos de San Antonio

 Una faceta de la piedad popular a San Antonio, además del conocido Responsorio,  son los “gozos de San Antonio”, sencillos poemas que resaltan lo milagroso de su vida, como el de predicador insigne, sanador de los enfermos y abogado de  objetos perdidos. Entre los muchos “gozos de san Antonio” sirva como ejemplo el siguiente de autor anónimo del s. XVII:

 - Pues vuestros santos favores

 dan de quién sois testimonio:

“Humilde y divino Antonio,

 rogad por los pecadores”.

- Vuestra palabra divina

forzó a los peces del mar,

que saliesen a escuchar

vuestro sermón y doctrina;

y pues fue tan peregrina

que extirpó diez mil errores:

“Humilde y divino Antonio,

rogad por los pecadores”.

- Sanáis mudos y tullidos,

paralíticos, leprosos,

endemoniados, furiosos,

restituís los sentidos;

volvéis los bienes perdidos

y curáis todos dolores:

“Humilde y divino Antonio,

rogad por los pecadores”.

- A los que con santo celo

os ruegan en la oración,

el fruto de bendición,

se lo dais con gran anhelo;

y pues por vos hace el cielo

aún otras cosas mayores:

“Humilde y divino Antonio,

rogad por los pecadores”. 

          

 

 

-----------------------

FEBRERO, 2016

SAN ANTONIO Y EL PAN DE LOS POBRES

En la mayoría de los templos donde se venera la imagen

de san Antonio, es muy frecuente encontrar a su lado una cajeta petitoria que dice: "Para el pan de los pobres". Este detalle es un símbolo muy expresivo de lo que fue su vida. San Antonio amó a los pobres, se hospedó en sus casas campesinas en las que reinaba la pobreza, y conversó amablemente con ellos.

En sus sermones invitaba a los ricos a compartir sus bienes con los necesitados. He aquí algunas frases:

- "Quien quiera que posea bienes terrenos, retenidos los necesarios para la comida y el vestido, lo sobrante debe darlo a sus hermanos, por quienes Cristo murió, si lo

s viere necesitados".

En nuestros días, san Antonio sigue atendiendo a los pobres por medio de los donativos que sus fieles depositan en el cepillo del "Pan de los pobres", con los cuales se da de comer a muchos necesitados.  De esta forma se cumple el responsorio:

"El peligro se retira, los pobres van remediados,

cuéntenlo los socorridos, díganlo los paduanos". 

-------------------------

ENERO, 2016

SAN ANTONIO, MENSAJERO DE PAZ

A San Antonio le tocó vivir en el siglo XIII, y en una Italia revuelta y dividida entre dos partidos, “güelfos y gibelinos” que se enfrentaban hostilmente. Nuestro santo, como buen seguidor del espíritu de Francisco de Asís, asumió el saludo franciscano de «Paz y bien»: Paz y bondad entre el poder civil y religioso; paz y bondad entre las clases laceradas por los parti­dos y por la guerrilla; paz y bondad entre las comunas siempre divididas por sus intereses y su orgullo; paz y bondad entre los muros del hogar, donde a veces la discordia y la maldad creaban un clima irrespirable.

 “Vence la indiferencia y conquista la paz”.

Este es el tema que ha elegido el papa Francisco para la 49ª Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el 1 de enero de 2016. En su Mensaje, el Pontífice asegura que la indiferencia en relación a los flagelos de nuestro tiempo es una de las causas fundamentales que va en desmedro de la paz en el mundo.

La paz, señala el Santo Padre, debe ser conquistada: no es un bien que se obtiene sin esfuerzos, sin conversión, sin creatividad y sin dialéctica. Se trata de sensibilizar y formar el sentido de responsabilidad respecto a las gravísimas cuestiones que afligen a la familia humana, como el fundamentalismo y sus masacres, las persecuciones a causa de la fe y de la pertenencia étnica, las violaciones de la libertad y de los derechos de los pueblos, el abuso y la esclavitud de las personas, la corrupción y el crimen organizado, las guerras que causan el drama de los refugiados y de los emigrantes forzados.

---------------------

DICIEMBRE, 2015

SAN ANTONIO Y EL NIÑO JESUS


La imagen de san Antonio que más ha prevalecido a lo largo de la historia es la que nos presenta al Santo llevando en brazos al Niño Jesús. 

Cuentan sus biógrafos que pocos días antes de su muerte. durante la noche tuvo una visión. Mientras oraba y reflexionaba sobre su fin inminente, se le apareció un Niño Jesús sonriente y luminoso que alegró su corazón. Su amigo Tiso, se sintió atraido por la luz que envolvía la celda de san Antonio, y asistió conmovido a esta escena. Hizo propósito de no contarlo a nadie, pero una vez muerto el Santo, reveló el suceso.

San Antonio fue un enamorado de Jesus, y así lo expresaba en uno de sus sermones:

"Jesús es un nombre dulce, nombre delicioso, nombre que alimenta al pecador y le da dichosa esperanza; nombre que es, como dice san Bernardo, júbilo para el corazón, melodía para el oido y miel para la boca. "

En esta Navidad, en medio de tantos árboles y e

strellas, pongamos principalmente la imagen del Niño Jesús para que llene con su presencia de paz y alegría  el hogar de familiar.