de San Antonio
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DOMINGOS Y DÍAS FESTIVOS

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio

 

R. Señor, date mi prisa en socorrerme

 

V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,

 

R. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

HIMNO

 

Somos el pueblo de la Pascua,

 

Aleluya es nuestra canción,

 

Cristo nos trae la alegría; levantemos el corazón.

 

El Señor ha vencido al mundo,

 

muerto en la cruz por nuestro amor,

 

resucitado de la muerte y de la muerte vencedor.

 

Él ha venido a hacernos libres con libertad de hijos de Dios,

 

Él desata nuestras cadenas; alegraos en el Señor.

 

Sin conocerle, muchos siguen rutas de desesperación,

 

no han escuchado la noticia de Jesucristo Redentor.

 

Misioneros de la alegría, de la esperanza y del amor,

 

mensajeros del Evangelio, somos testigos del Señor.

 

Gloria a Dios Padre, que nos hizo,

 

gloria a Dios Hijo Salvador,

 

gloria al Espíritu divino: tres personas y un solo Dios. Amén.

 

SALMODIA

 

Antífona 1ª:

 

Por ti madrugo, Dios mio, para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluya.

 

Salmo 62, 2-9 “EL ALMA SEDIENTA DE DIOS”

 

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,

 

mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti,

 

como tierra reseca, agostada, sin agua.

 

¡Cómo te contemplaba en el santuario

 

viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida,

 

te alabarán mis labios. Toda mi vida te bendeciré

 

y alzaré las manos invocándote.

 

Me saciaré como de enjundia y de manteca,

 

y mis labios te alabarán jubilosos.

 

En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti,

 

porque fuiste mi auxilio,

 

y a la sombra de tus alas canto con júbilo;

 

mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

 

 Antífona: Por ti madrugo, Diso mío, para contemplar tu fuerza y tu gloria. Aleluya.

 

Antífona 2ª: En medio de las llamas, los tres jóvenes unánimes, cantaban: "Bendito sea el Señor". Aleluya.

 

Cántico: TODA LA CREACION ALABE AL SEÑOR (Dn 3,57-88. 56)

 

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,

 

ensalzadlo con himnos por los siglos.

 

Ángeles del Señor, bendecid al Señor;

 

cielos, bendecid al Señor.

 

Aguas del espacio bendecid al Señor;

 

ejércitos del Señor, bendecid al Señor;

 

Sol y luna, bendecid al Señor;

 

astros del cielo, bendecid al Señor;

 

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;

 

vientos todos, bendecid al Señor.

 

Fuego y calor, bendecid al Señor;

 

fríos y heladas, bendecid al Señor;

 

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;

 

témpanos y hielos, bendecid al Señor;

 

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;

 

noche y día, bendecid al Señor;

 

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;

 

rayos y nubes, bendecid al Señor;

 

Bendiga la tierra al Señor,

 

ensálcelo con himnos por los siglos.

 

Montes y cumbres, bendecid al Señor;

 

cuanto germina en la tierra, bendecid al Señor.

 

Manantiales, bendecid al Señor;

 

mares y ríos, bendecid al Señor;

 

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;

 

aves del cielo, bendecid al Señor;

 

Fieras y ganados, bendecid al Señor;

 

ensalzadlo con himnos por los siglos.

 

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;

 

bendiga Israel al Señor.

 

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;

 

siervos del Señor, bendecid al Señor;

 

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;

 

santos y humildes de corazón, bendecid al Señor;

 

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor;

 

ensalzadlo con himnos por los siglos.

 

Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,

 

ensalcémoslo con himnos por los siglos.

 

Bendito el señor en la bóveda del cielo,

 

alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

 

(No se dice Gloria al Padre)

 

Antífona: En medio de las llamas, los tres jóvenes unánimes, cantaban: "Bendito sea el Señor". Aleluya.

 

Antífona 3ª: Que los hijos de Sión se alegren por su Rey. Aleluya.

 

Salmo 149 ALEGRÍA DE LOS SANTOS

 

Cantad al Señor un cántico nuevo,

 

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

 

que se alegre Israel por su Creador,

 

los hijos de Sión por su Rey.

 

Alabad su nombre con danzas,

 

cantadle con tambores y cítaras;

 

porque el Señor ama a su pueblo

 

y adorna con la victoria a los humildes.

 

Que los fieles festejen su gloria

 

y canten jubilosos en filas:

 

con vítores a Dios en la boca

 

y espadas de dos filos en las manos:

 

para tomar venganza de los pueblos

 

y aplicar el castigo a las naciones,

 

sujetando a los reyes con argollas,

 

a los nobles con esposas de hierro.

 

Ejecutar la sentencia dictada

 

es un honor para todos sus fieles.

 

Antífona: Que los hijos de Sión se alegren por su Rey. Aleluya.

 

LECTURA BREVE: (Rm 10, 8b-10)

 

«Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tú corazón», es decir, el mensaje de la fe que nosotros predicamos. Porque, si proclamas con tu boca a Jesús como Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón creemos para obtener la justificación y con la boca hacemos profesión de nuestra fe para alcanzar la salvación.

 

RESPONSORIO BREVE

 

- Cristo, Hijo de Dios vivo, *Ten piedad de nosotros.

 

- Cristo...

 

- Tú que estás sentado a la derecha del Padre.

 

- Ten piedad de nosotros.

 

- Gloria al Padre, al Hijo y al espíritu Santo.

 

- Cristo...

 

CANTICO EVANGELICO

 

Antífona: Amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.

 

Cántico de Zacarías: EL MESIAS Y SU PRECURSOR (Lc 1,68-79)

 

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

 

porque ha visitado y redimido a su pueblo,

 

suscitándonos una fuerza de salvación

 

en la casa de David, su siervo,

 

según lo había predicho desde antiguo

 

por la boca de sus santos profetas.

 

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos

 

y de la mano de todos los que nos odian;

 

realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,

 

recordando su santa alianza

 

y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

 

Para concedernos que, libres de temor,

 

arrancados de la mano de los enemigos,

 

le sirvamos con santidad y justicia,

 

en su presencia, todos nuestros días.

 

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,

 

porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,

 

anunciando a su pueblo la salvación,

 

el perdón de sus pecados.

 

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

 

nos visitará el sol que nace de lo alto,

 

para iluminar a los que viven en tinieblas

 

y en sombra de muerte,

 

para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

 

Gloria al Padre, al Hijo y Al Espíritu Santo...

 

Antífona: Amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.

 

PRECES

 

Glorifiquemos a Cristo, a quien el Padre ha enaltecido dándole en herencia todas las naciones, y digámosle suplicantes:

 

- Por tu victoria, sálvanos, Señor. Señor Jesucristo, que en tu victoria destruiste el poder del abismo, venciendo la muerte y el pecado,

 

- haz que también nosotros venzamos hoy el pecado.

 

Tú que alejaste de nosotros la muerte y nos has dado nueva vida,

 

- concédenos andar hoy por la senda de esta vida nueva.

 

Tú que diste vida a los muertos, haciendo pasar a la humanidad entera de la muerte a la vida,

 

- concede el don de la vida eterna a cuantos se relacionarán hoy con nosotros.

 

Tú que llenaste de confusión a los que hacían guardia ante tu sepulcro y alegraste a los discípulos con tus apariciones,

 

- llena de gozo a cuantos te sirven.

 

Porque deseamos que la luz de Cristo alumbre a todos los hombres, pidamos al Padre que su reino Ilegue a nosotros: Padre nuestro...

 

ORACIÓN:

 

Dios nuestro, que haces crecer a tu Iglesia dándole continuamente nuevos hijos por el bautismo, concédenos ser siempre fieles en nuestra vida a la fe que en ese sacramento hemos recibido. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en unidad con el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

 

CONCLUSION

V. Que el Señor nos bendiga, nos guarde del mal y nos lleve a la vida eterna. R. Amén.