de San Antonio
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Tiempo litúrgico de Adviento

 

ESPERANDO AL SEÑOR

 

Éste es el tiempo en que llegas,

 

Esposo, tan de repente, que invitas a los que velan,

 

y olvidas a los que duermen.

 

Salen cantando a tu encuentro doncellas con ramos verdes

 

y lámparas que guardaron copioso y claro el aceite.

 

¡Cómo golpean las necias, las puertas de tu banquete!

 

¡Y cómo lloran a oscuras los ojos que no han de verte!

 

Mira que estamos alerta, Esposo, por si vinieres,

 

y está el corazón velando mientras los ojos se duermen.

 

Danos un puesto a tu mesa, Amor que a la noche vienes,

 

antes que la noche acabe  y que la puerta se cierre.

 

ALGUIEN VIENE

 

Sin llamarle,sin haber pensado siquiera en Él, sin saber muy bien quién es, sin comprender su palabra, ALGUIEN viene a sentarse a nuestro lado, para estar con nosotros, los hombres.

 

ALGUIEN viene y tiene tántas cosas que cambiar dentro de nosotros... No viene para que todo siga igual, ni para hacer silencio a nuestro lado. Viene porque es posible ser de otra manera y compartir el pan a manos llenas.

 

ALGUIEN viene a nuestro lado desde la orilla que no conocemos. Viene desde la cercanía de Dios a encontrarse con el hombre, para que el hombre conozca a Dios.

 

ALGUIEN viene desde Dios y trae presencia de Dios a la tierra. ¿Sabremos aceptar la presencia de Dios en Éste que viene de parte de Dios? ¡Ven, Señor Jesús!

 

VEN, SEÑOR Y NO TARDES

 

Señor, tú que creaste el mundo y a todos los que en él habitan, ven a restaurar la obra de tus manos.

 

Tú que no despreciaste nuestra naturaleza mortal, ven y arráncanos del dominio de la muerte.

 

Tú que viniste para que tuviéramos vida abundante, ven y danos tu vida eterna.

 

Tú que quieres congregar a todos los hombres en tu reino, ven y reúne a cuantos desean ver tu rostro.

 

Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos, ven a salvarnos; ven y no tardes.

 

VEN, SEÑOR A SALVARNOS

 

Ven a saciar nuestras hanmbres, ven a curar nuestras llagas, ven a aliviar nuestras cargas, ven, Señor a salvarnos.

 

Ven a limpiar nuestro barro, ven a encender nuestras lámparas, ven a colmar la esperanza, ven, Señor, a salvarnos.

 

Ven a llenar el vacío, ven a alegrar la tristeza, ven a vestirnos de fuerza, ver, Señor, a salvarnos.

 

Ven a quitar el pecado, ven a romper las cadenas, ven a ahuyentar las tinieblas, ven, Señor a salvarnos.

 

Sálvanos de tal manera que, con la medicina y el aceite de tu Espíritu, lleguemos a ser también salvadores.

 

ORACIÓN DE ADVIENTO EN GRUPOS (I)

 

Canto

 

Ven, ven, Señor, no tardes. Ven, ven, que te esperamos.

 

Ven, ven, Señor, no tardes, ven pronto, Señor.

 

El mundo muere de frío, el alma perdió el calor,

 

los hombres no son hermanos, el mundo no tiene amor.

 

Salmo 24

 

A ti, Señor, levanto mi alma;

 

Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado,

 

que no triunfen de mí mis enemigos,

 

pues los que esperan en ti no quedan defraudados,

 

mientras que el fracaso malogra a los traidores.

 

Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas:

 

haz que camine con lealtad;

 

enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador,

 

y todo el día te estoy esperando.

 

Recuerda, Señor, que tu ternura

 

y tu misericordia son eternas;

 

no te acuerdes de los pecados

 

ni de las maldades de mi juventud;

 

acuérdate de mí con misericordia,

 

por tu bondad, Señor.

 

El Señor es bueno y es recto,

 

y enseña el camino a los pecadores;

 

hace caminar a los humildes con rectitud,

 

enseña su camino a los humildes.

 

(Pausa y eco al salmo)

 

PALABRA DE DIOS

 

« En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria.

 

Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación. » « Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra.

 

Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre.» (Lc 21, 25-28, 34-36)

 

COMENTARIO

 

1. Tiempo de Adviento

 

Adviento significa “venida.” Celebramos las tres venidas de Cristo: - Jesús vino: Hace dos mil años naciendo en la pobreza de Belén. - Jesús vendrá con poder y majestad al final de los tiempos... - Jesús viene a nosotros en la eucaristía, la Palabra, la oración, los signos de los tiempos, en el pobre, en cada hermano.

 

2. Actitudes propias de adviento

 

-La esperanza activa y gozosa. En el evangelio Jesús anuncia en forma apocalíptica su venida y el fin del mundo. Ante estas noticias desagradables para los hombres, les da una palabra de esperanza: “Levantaos. Alzad vuestra cabeza. Se acerca vuestra liberación”. La Iglesia y cada uno de nosotros estamos como “abatidos” bajo el peso de las pruebas y de los diversos problemas y dificultades por los que pasamos... Se nos pide enderezarnos, alzar la cabeza, vivir con esperanza en el Señor que viene a liberar a su pueblo.

 

-Actitud de vigilancia. Junto a la esperanza y confianza en el Señor. Jesús nos aconseja dos cosas: - “Tened cuidado de que no se os embote la mente y el corazón con la comida, bebida y la preocupación por el dinero”. El mundo nos rodea con grandes peligros: La comodidad, el disfrutar de todos los placeres, el llevar una vida materialista, ¿Qué es lo que embota mi mente y me aparta de Dios? - “Vigilad. Estad despiertos”. Él viene a nosotros en cualquier momento del día. Salid a su encuentro: Oración, escucha de la Palabra, obras de amor, servicios...

 

Puntos para la reflexión y el diálogo

 

1. ¿Qué frase te llama la atención?

 

2. ¿Cómo preparamos lo cristianos la Navidad?

 

3. ¿Qué vas a realizar de “especial” en este Tiempo de Adviento? -

 

Pausa y puesta en común - Súplicas y acción de gracias

 

Reflexión final

 

UN DÍA LLEGÓ UN HOMBRE

 

Un día llegó un hombre que tenía magia en la voz, calor en sus palabras, embrujo en su mensaje.

 

Un día vino un hombre con la alegría en los ojos, la libertad en las manos, el futuro en sus hechos.

 

Un día vino un hombre con esperanza en sus gestos, con la fuerza de su ser, con un corazón grandísimo.

 

Un día vino un hombre con el amor en sus signos, con la bondad en sus besos, con la hermandad en sus hombros.

 

Un día vino un hombre con el Espíritu sobre sí, con la fidelidad en su padecer, con el sentido en su morir.

 

Un día vino un hombre con el tesoro de su cielo, con la vida de su cruz, con la resurrección de su fe. (Alois Albrecht)

 

Pausa y eco a la reflexión

 

- Padre nuestro y Ave María... 

 

ORACIÓN DE ADVIENTO EN GRUPOS (II)

 

Canto

 

Vamos a preparar el camino del Señor.

 

Vamos a construir la ciudad de nuestro Dios.

 

Vendrá el Señor con la aurora. Él brillará en la mañana.

 

Pregonará la verdad. Vendrá el Señor con su fuerza.

 

Él romperá las cadenas. Él nos dará la libertad.

 

1. Él estará a nuestro lado, Él guiará nuestros pasos.

 

Él nos dará la salvación.

 

Nos limpiará del pecado, ya no seremos esclavos.

 

Él nos dará la libertad.

 

Salmo 125

 

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,

 

nos parecía soñar: la boca se nos llenaba de risas,

 

la lengua de cantares.

 

Hasta los gentiles decían: "El Señor ha estado grande con ellos".

 

El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

 

Que el Señor cambie nuestra suerte,

 

como los torrentes de Negueb.

 

Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares.

 

Al ir, iban llorando, llevando la semilla;

 

al volver, vuelven cantando, trayendo sus gavillas.

 

(Pausa y eco al salmo)

 

PALABRA DE DIOS

 

"En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios. (Lc 3, 1-6)

 

COMENTARIO

 

Para los creyentes, el preparar la Navidad exige convertir nuestro corazón, según anunciaba con fuerza el profeta Juan Bautista.

 

¿Qué estilo de conversión? La palabra conversión tiene mala prensa. Suena a cosa triste, a esfuerzos y sacrificios, a renuncias de cosas agradables. Es necesario contemplar la conversión en un sentido positivo y teologal, más que moralista. Un sentido positivo que abarca tres dimensiones:

 

-Conversión a creer en el amor que Dios nos tiene. Creer en la presencia salvadora de Jesucristo y el influjo santificador del Espíritu Santo. Jesús decía: “Convertios y creed en el evangelio”, que se traduce: Convertios a creed la Buena Noticia, a confiar en el amor que Dios nos tiene. Es lo que afirmaba el profeta Isaías: “No temas: Te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú eres mío”. (Is 43,1)

 

-Conversión a ser más humanos. Y esto exige dos cosas: -Dejar de ser inhumanos, egoístas, agresivos, poco solidarios, intolerantes... -Y comenzar a ser más humanos, ejercitándonos en la solidaridad, la fraternidad, la igualdad y la construcción del Reino de Dios. Juan Bautista nos habla en el evangelio de hoy de “igualdad” con las imágenes de “elévense los valles, desciendan los montes y lo escabroso se iguale”. Y también cuando habla de compartir: “El que tenga dos túnicas que dé una al que no tiene, y el que tiene comida, que haga lo mismo”. El Nacimiento de Cristo está pidiendo nacer a ser una nueva persona más solidaria, justa, fraterna, alegre y feliz.

 

-Conversión a la alegría. Dios quiere que vivamos alegres, lo cual es una consecuencia de quien cree en el amor de Dios y vive una existencia más humana y solidaria. Algunos textos litúrgicos nos invitan a esta conversión: -”Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y viste las galas de la gloria de Dios”. (Ba 5,1) - “Siempre que rezo por vosotros, lo hago con gran alegría” (Fil.1, 4), decía san Pablo.

 

Puntos de reflexión y diálogo

 

1.¿Qué frase te llama la atención de este texto?

 

2.¿En qué aspectos tendrías que cambiar para preparar mejor tu Navidad?

 

3.¿Qué dificultades encuentras para convertirte?

 

- Reflexión personal - Puesta en común - Súplicas y acción de gracias

 

Reflexión final: Diez suficiencias

 

TENER...

 

1.Suficiente alegría para ser siempre amables.

 

2.Suficiente dolor para ser siempre humanos.

 

3.Suficiente esperanza para ser felices.

 

4.Suficientes fracasos para ser humildes.

 

5.Suficientes éxitos para ser entusiastas.

 

6.Suficientes amigos para echar una mano.

 

7.Suficientes enemigos para amar de verdad.

 

8.Suficientes cosas para no morir "ahogados".

 

9.Suficiente fe para crecer en esperanza y amor.

 

10.Tener todo lo posible de Dios para, sobre todo, SER.

 

(Adviento y Navidad 1997 - Caritas Española)

 

- Pausa y eco... ¿Qué suficiencias deseas tener?

 

- Padre nuestro y Ave María

 

 ORACIÓN DE ADVIENTO EN GRUPOS (III)

 

Canto:

 

La Virgen sueña caminos, está a la espera.

 

La Virgen sabe que el Niño está muy cerca.

 

De Nazaret a Belén hay una senda,

 

por ella van los que creen en las promesas.

 

Los que soñáis y esperáis la buena nueva,

 

abrid las puertas al Niño, que está muy cerca.

 

El Señor cerca está. Él viene con la paz.

 

El Señor cerca está. Él trae la verdad.

 

Salmo 79

 

Pastor de Israel, escucha,

 

tú que guías a José como a un rebaño;

 

tú que te sientas sobre querubines,

 

resplandece ante Efraín, Benjamín y Manasés;

 

despierta tu poder y ven a salvarnos.

 

Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

 

Dios de los ejércitos, vuélvete:

 

mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña,

 

la cepa que tu diestra plantó y que tú hiciste vigorosa.

 

Que tu mano proteja a tu escogido,

 

al hombre que tú fortaleciste.

 

No nos alejaremos de ti: danos vida,

 

para que invoquemos tu nombre.

 

Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

 

(Pausa... Eco al salmo)

 

PALABRA DE DIOS

 

“En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su vientre, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: « Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi vientre. ¡Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá!” (Lc 1, 39-45)

 

COMENTARIO

 

-La Virgen María Este evangelio nos ofrece algunas facetas de la Virgen María que pueden ayudarnos a vivir mejor el Nacimiento de Cristo, por medio de la escena de la visitación a su prima Isabel.

 

-María, Madre del Señor. Isabel reconoce en la joven María a la Madre de Dios, cuando le dice:”¿Quién soy yo para que me visite la Madre de mi Señor?(Lc.1, 43) Tanto María como Isabel nos dan ejemplo de esa actitud de humildad para acoger a Jesús que viene a nosotros en esta Navidad.

 

-María modelo de fe. Isabel le dice a la Virgen María: ”¡Dichosa tú que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”. ( Lc.1,45 ). Necesitamos también una fe viva como María para creer que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Una Navidad sin fe en Dios podrá quizás ser muy humana, tierna, alegre y familiar, pero le falta algo muy importante y esencial.

 

-María, modelo de servicio El evangelista nos dice que María, una vez que tuvo la visita del ángel en Nazaret y se sintió Madre de Dios,”se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá” ( Lc.1,39 ), para visitar y servir a su prima Isabel que estaba embarazada... En Navidad tenemos que tener prisa por ir a visitar a nuestros familiares, amigos, enfermos, los ancianos. Prisa para servir y darnos generosamente a todos. María no se encerró en sí misma, sino que salió a la calle, se puso en camino con la ilusión de hacer felices a los demás.

 

Puntos de reflexión y diálogo

 

1. ¿Qué frase te llama la atención de este texto?

 

2. ¿Vivimos atentos a la Palabra de Dios, como María?

 

3.¿Nos sentimos dichosos de creer? ¿Agradecemos a Dios el don de la fe?

 

 4. ¿Sentimos en Navidad el impulso de amar, de darnos a los demás, de salir de casa para visitar a la gente?

 

- Reflexión en silencio - Puesta en común de tus experiencias

 

-Súplicas y acción de gracias

 

Reflexión final:

 

SERVIR DESDE LA HUMILDAD Y LA GRATUIDAD

 

Érase una vez un hombre tan piadoso que hasta los ángeles se alegraban viéndolo. Su santidad consistía en que no tenía en cuenta el pasado de los demás, sino que tomaba a todo el mundo tal como era en ese momento, fijándose, por encima de la apariencia de cada persona, en lo más profundo de su ser.

 

Un día le dijo un ángel: -«Dios me ha enviado a ti. Pide lo que desees y te será concedido. ¿Deseas, tal vez, tener el don de curar?» -«No -respondió el hombre-, preferiría que fuera el propio Dios quien lo hiciera.» -“Entonces, ¿qué es lo que deseas? -preguntó el ángel-. -“La gracia de Dios -respondió él-. Teniendo eso, no deseo tener nada más.”

 

-“No, -le dijo el ángel-, tienes que pedir algún milagro; de lo contrario, se te concederá cualquiera de ellos, no sé cuál...” -“Está bien; si es así, pediré lo siguiente: Deseo que se realice el bien a través de mí, sin que yo me dé cuenta.”

 

(Anthony de Mello)

 

- ¿A qué te invita esta parábola?

 

- Padre nuestro... Ave María

 

ORACIÓN DE ADVIENTO EN GRUPOS (IV)

 

Canto

 

Vamos a preparar el camino del Señor.

 

Vamos a construir la ciudad de nuestro Dios.

 

Vendrá el Señor con la aurora. Él brillará en la mañana.

 

Pregonará la verdad. Vendrá el Señor con su fuerza.

 

Él romperá las cadenas. Él nos dará la libertad.

 

Salmo 121

 

¡Qué alegría cuando me dijeron:

 

‘Vamos a la casa del Señor”!

 

Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.

 

Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta.

 

Allá suben las tribus, las tribus del Señor.

 

Desead la paz a Jerusalén:

 

‘Vivan seguros los que te aman,

 

haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios”,

 

Por mis hermanos y compañeros, voy a decir: “La paz contigo”.

 

Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien.

 

(Pausa y eco al salmo)

 

PALABRA DE DIOS

 

Lectura de la carta de san Pablo a los Romanos 13, 11-14 “Daos cuenta el momento en que vivimos. Porque es ya hora de levantaros del sueño; que la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada. El día se avecina. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz. Como en pleno día, procedamos con decoro: nada de comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada de rivalidades y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias.»

 

Palabra de Dios

 

Comentario

 

El texto de hoy nos introduce en la dinámica del Tiempo de Adviento, como preparación para la Navidad. Varios aspectos podemos destacar de esta lectura.

 

1. Llamada a despertar de nuestra tibieza. Ante la venida de Cristo en Navidad dice san Pablo: “Daos cuenta el momento en que vivimos. Porque es ya hora de levantaros del sueño; que la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe” A veces parece que espiritualmente los cristianos estamos dormidos, sin darnos cuenta del momento presente en que tenemos que vivir nuestra fe. Hay que abrir los ojos a la realidad que nos rodea, y especialmente salir de la pereza para despertar a una vida más comprometida.

 

2. Conversión interior. Esta conversión abarca dos dimensiones importantes:

 

-Un aspecto negativo: «Despojémonos pues, de las obras de las tinieblas”. ¿A qué obras tenemos que renunciar? Por ejemplo: mentiras, abusos, violencia, insolidaridad, falta de amor y de interés por los demás.

 

-Un aspecto positivo: “Revestíos más bien del Señor Jesucristo”. En un lenguaje claro significa que nuestro vestido interior tiene que consistir en asumir todas las virtudes de Jesucristo: Fe, esperanza, caridad, humildad, amabilidad, sencillez, amor a los pecadores, anuncio del evangelio. La lista podría ser interminable. Se trata de identificamos con Cristo hasta poder llegar a decir con el mismo san Pablo: “Vivo yo, pero ya no soy yo, es Cristo quien vive en mí”. Esta identificación es una tarea de toda la vida y podemos ir avanzando en ella por medio de la oración, la frecuencia de los sacramentos, la escucha de la Palabra, el ejercicio diario de la caridad, el trabajo bien realizado con responsabilidad y amor.

 

Puntos de reflexión

 

1, ¿Qué te llama la atención de este texto?

 

2: ¿Cómo puedes vivir mejor el Tiempo de Adviento?

 

3. ¿De qué obras malas tendrías que despojarte?

 

4. ¿Cómo puede un cristiano revestirse de Cristo?

 

-Reflexión personal y puesta en común.

 

-Súplicas y acción de gracias

 

DECALOGO DE ADVIENTO

 

1. Reconoce tu pobreza, tu vacío.