de San Antonio
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 LOS POBRES 

 

Cuando el teólogo español José María Castillo publicó un libro titulado “Las siete palabras”  que para él eran las más importantes del evangelio, colocó la primera los pobres. Después venía Jesús, la Iglesia, la libertad, etc. Vamos a reflexionar sobre esta palabra “los pobres” que es fundamental para vivir un cristianismo auténtico. Voy a hacer un resumen del autor de este libro.

 1. Importancia de los pobres

 

El sufrimiento de millones de pobres es muy preocupante para todos. Además dijo Jesús: “Lo que hicisteis con un hermano mío de los más humildes, conmigo lo hicisteis”. (Mt 25, 40) Y esta verdad es muy seria porque “yo me relaciono con Jesús y con Dios en la medida en que me relaciono con los pobres”.

 

   2. La realidad de los pobres

 

 Un dato que no mejora con el paso de los años: El 20 por ciento de la población mundial consume el 80 por ciento de la riqueza de la tierra. Esto quiere decir que mientras un número reducido de personas sufre alguna enfermedad, la inmensa mayoría del mundo se muere literalmente de hambre y de las carencias elementales de atención médica. 

No vamos a analizar las causas de estas diferencias sociales, pero quiero insistir en un punto decisivo. Los pecados que van a decidir la suerte última de cada persona son los pecados de “omisión”. No se trata de vivir angustiados porque no hacemos nada por los pobres. Hay que pensar que la misericordia de Dios supera nuestras incoherencias. Pero no nos engañemos. El Dios de Israel en quien creemos, según el Antiguo Testamento, se definió como el Dios liberador de las esclavitudes de su pueblo.

 

  3. La teología y espiritualidad a partir de los pobres

 

 El punto de reflexión sobre Dios y de cualquier espiritualidad tiene que ser los pobres. Consideremos tres aspectos:

  A) La teología antes del Concilio Vaticano II (1996)

 

 - El punto de partida era el Magisterio de la Iglesia. 

 

 - Luego, se echaba mano de la Biblia y de la Tradición de la Iglesia para demostrar que la doctrina del Magisterio de la Iglesia estaba de acuerdo con la revelación.

  B) A partir del Concilio Vaticano II

 

  - El punto de partida era la enseñanza de la Biblia. 

  - Y luego, se acudía al Magisterio de la Iglesia para comprobar el tema de la reflexión.

 

 En ambos casos, tanto antes como después del Concilio Vaticano II, se toma como punto de partida teológica una teoría. La teología no arranca de la vida concreta y real de las personas, sino de las teorías sobre Dios y sus misterios. 

De aquí se desprende que la predicación y los textos de teología están muy ausentes de la gente que sufre. 

 C)  El punto de partida hoy tiene que ser las personas y especialmente los pobres.

 

  No es que hay que hacer una opción por los pobres. Tenemos que optar por todos, pero Jesús optó por todos “desde” los pobres. No me cansaré de insistir que desde los pobres y marginados es la mejor forma de comprender a Dios. Jesús fue un marginado. Nació en un establo. Vivió al margen de las Instituciones religiosas y civiles de su época.

 La Institución eclesiástica ha sido un poder más entre los poderes de este mundo  ha sido causa de enormes sufrimientos.

 4. ¿Quiénes son los pobres?

 

 El teólogo Jon Sobrino dice que los pobres están clasificados en dos secciones según los evangelios sinópticos.

 

 Pobres económicos. Son los hambrientos y sedientos, los desnudos, los forasteros o inmigrantes, los encarcelados, los que lloran (Mt 25, 35)

 

 

 - Pobres son los despreciados por la sociedad. Los pecadores, publicanos, las prostitutas (Mt 11, 19), los que ejercen profesiones despreciables (Mt 21, 31) Hoy podríamos enumerar otros como delincuentes, terroristas, drogadictos, alcohólicos, los que viven en adulterio, rejuntados en parejas, etc. También los ancianos en soledad y las mujeres maltratadas.

 

    5. ¿Desde los pobres cómo se ve la vida cristiana? 

 - Se ve a Dios como el Padre de todos los hombres que quiere que seamos hermanos e iguales. 
- Se ve a Jesús como el Salvador y liberador de todos, no sólo para la otra vida, sino para las víctimas de este mundo. 
- Se ve a la Iglesia como la gran comunidad que lucha por vencer el pecado y la maldad. Una Iglesia que se pone de parte de los crucificados de la sociedad. 
 
 

- Se ve la vida cristiana como una vida que asume la causa del Reino de Dios, reino de justicia, paz, amor, verdad y gracia. Una vida en solidaridad y compromiso por liberar a las personas de la pobreza y el dolor. Naturalmente esta vida cristiana implica oración, práctica sacramental y comunión con la Iglesia con todas sus consecuencias.

 

 

 

  6. ¿Ha pasado de moda la Teología de la Liberación?

 

  Algunos lo afirman superficialmente porque ha caído el marxismo, el socialismo y casi todos los comunismos que eran algunas ideologías que los sustentaban. Pero estos ignoran que el fundamento principal de la Teología de la Liberación son los pobres y mientras existan pobres y oprimidos, habrá Teología de la Liberación.

 

  Y otro fundamento es que Dios siempre es el Dios liberador, y Cristo es liberador de la humanidad. Estos son los fundamentos de esta teología: Los pobres y Dios liberador.


 

  El problema de los pobres no se resuelve con beneficencia, sino con justicia y liberación. La beneficencia es inevitable y hasta necesaria muchas veces, pero con la beneficencia el pobre sigue siendo pobre, y el rico sigue siendo rico.  Cuando uno toma en serio la causa de los pobres, es tachado de imprudente revolucionario, persona conflictiva. Sufre persecuciones y condenas, pero este es el autentico camino de los seguidores de Cristo, calumniado y perseguido por los poderes públicos y la clase rica, cuyo final es vivir y morir crucificado.